09 Ene 2026

La producción automotriz cerró 2025 con una caída del 3%, pese al fuerte repunte de las ventas

El sector automotor cerró 2025 con un marcado contraste entre el desempeño comercial y el industrial. Mientras las ventas mostraron una fuerte recuperación, la producción de vehículos terminó el año con una baja del 3,1%, afectada principalmente por la caída de las exportaciones y los procesos de transformación en las plantas locales.

En materia comercial, el balance fue ampliamente positivo. Los patentamientos crecieron un 48% respecto de 2024 y alcanzaron las 612.000 unidades vendidas, un nivel que pocos anticipaban un año atrás. Este crecimiento se explicó por la mejora en la oferta derivada de la apertura de importaciones, el regreso del crédito y una mayor competencia entre las marcas, que impulsó descuentos en los vehículos 0 km.

Sin embargo, el comportamiento de la producción fue dispar entre las terminales. Algunas automotrices registraron incrementos en su nivel de actividad, como Toyota y Ford, mientras que otras redujeron su producción por factores específicos, como General Motors. A esto se sumó la salida de Nissan de la producción local. En paralelo, varias empresas avanzaron con inversiones industriales que impactarán en el corto plazo, como Volkswagen y Renault, que preparan el lanzamiento de nuevas pick-ups nacionales, y Stellantis, que inició la fabricación de los modelos Fiat Titano y RAM Dakota, actualmente en proceso de aumento del ritmo productivo.

Otro factor clave fue la evolución de los mercados externos. Dado el perfil exportador de la industria automotriz argentina, cualquier retracción en la demanda internacional tiene un impacto directo en los niveles de producción local.

En este contexto, la Asociación de Fábricas de Automotores (ADEFA) dio a conocer su informe correspondiente a diciembre. Durante ese mes, la industria operó con solo 10 días hábiles, ocho menos que en noviembre y tres menos que en diciembre de 2024. Como resultado, se produjeron 26.468 vehículos, lo que representó una caída del 30,3% frente al mes anterior y del 30,4% en la comparación interanual.

En el acumulado de 2025, la producción totalizó 490.876 unidades, un 3,1% menos que las 506.571 fabricadas en 2024.

En cuanto al comercio exterior, en diciembre se exportaron 19.908 vehículos, con una baja del 36,3% respecto de noviembre y del 25,3% frente al mismo mes del año pasado. En el total del año, las exportaciones sumaron 280.589 unidades, un 10,8% menos que en 2024.

Por el lado de las ventas mayoristas, las terminales comercializaron 51.355 unidades a su red de concesionarios en diciembre, lo que implicó un aumento del 45,7% mensual y del 3,8% interanual. En el acumulado anual, las ventas mayoristas alcanzaron las 586.625 unidades, con un crecimiento del 42,6% respecto de 2024.

Al analizar el cierre del año, el presidente de ADEFA, Rodrigo Pérez Graziano, señaló que “el balance de 2025 es mixto”. “El sector mostró un desempeño muy superior al promedio de la industria manufacturera, con un fuerte crecimiento en ventas mayoristas y minoristas, cercano al 50% interanual. La recuperación económica, la normalización de la oferta y la mejora en el acceso al crédito explican buena parte de este resultado”, explicó.

No obstante, aclaró que ese dinamismo comercial no se trasladó plenamente a la producción. “El desempeño industrial estuvo condicionado por los procesos de cambio y transformación en las líneas de producción, asociados al lanzamiento de nuevos modelos y a proyectos que aún se encuentran en desarrollo”, indicó.

De cara a 2026, Pérez Graziano remarcó que el principal desafío del sector es mejorar su competitividad exportadora. “Dado el perfil netamente exportador de la industria, es fundamental avanzar en la reducción de la carga impositiva que se traslada a los vehículos exportados, especialmente frente a países competidores que exportan sin impuestos”, sostuvo.

Finalmente, destacó el potencial de la actividad: “La industria automotriz tiene todo para volver a crecer en producción y exportaciones, generar más empleo y aportar más divisas. La clave es la previsibilidad y la consolidación de una agenda que permita un crecimiento sustentable, con inversiones y nuevos lanzamientos ya en marcha”.

Fuente: A Rodar Post